Finalizamos la segunda jornada con el gran Alejandro Resta, que cerraba la pasarela con su  colección ‘Anzo‘ al ritmo del DJ Set de Pablo Cebrián lo cual nos preparaba para una fiesta y celebración de la moda, donde el patronaje y el saber hacer del diseñador valenciano destacan en cada una de las prendas.

La colección está inspirada en la obra del pintor valenciano Jose Iranzo Anzo, una de las figuras claves del arte vanguardista en España, lo cual ya prometía una colección destinada no sólo a gustar por sus cortes y formas, sino también por lo que cuentan más allá de lo que sólo se ve en las prendas.

Brillo y seducción fueron los encargados de vestir la colección. Mujeres y hombres, sensuales, refinados, hombres y mujeres de ciudad, imparables, elegantes y en continuo movimiento. Volúmenes y yuxtaposiciones de tejidos y elementos, como los clásicos volantes, o los botones y broches que unían las prendas a modo de núcleo, a lo largo de todas las propuestas siendo quizás lo que fallaba, ya que en conjunto el broche no terminaba de encajar y de estar bien resuelto en toda la colección.

La gama cromática de la colección iba dirigida por el binomio blanco y negro a los que posteriormente se irían uniendo los amarillos, los platas, blancos, negros, grises y pequeños toques en rojo en una colección que además hacia uso de las aplicaciones y lentejuelas en las salidas finales, como el vestido encargado de cerrar con un impresionante escote en la espalda que lució la gran modelo Carla Deneker.

En cuanto a los tejidos Alejandro, un enamorado de los textiles de gran calidad, ha apostado por materiales de gran calidad como las organzas, gasas, rasos, neoprenos y gazas, mezclándose entre ellos o usado al en la totalidad de una prenda. En lo que se refiere a los complementos y el estilismo Alejandro colaboró no sólo con la familia del artista para desarrollar la colección sino también con diferentes empresas como My Blüchers, encargados del calzado de caballero, mientras que el de las mujeres corría a cuenta de Yacaré.

El desfile cerró a cargo de Carla Deneker con la creación más brillante, tanto en tejido como en forma de toda la colección una vez más de la mano del jove, pero talentoso Alejandro Resta.