Uno de los lugares más mágicos de Valencia Fashion Week es el backstage, y esto no iba a ser diferente en su XVII Edición. Moda, modelos, estilistas, peluqueros y todo el equipo que trabaja al 100% busca conseguir que el espectáculo sea lo mejor de lo mejor, y dejar a los asistentes sin palabras. Eso es lo que hace queésta sea la parte más estresante quizás de toda la pasarela. Calcular que todos los detalles estén a tiempo para poder mostrar las brillantes colecciones no es un trabajo fácil, y menos cuando la cantidad de personal es joven e inexperto en este sector. Y es que se necesita estar hecho de otra madera para poder aguantar las horas y horas que hay que trabajar para que cada una de las piezas y prendas de ropa estén perfectas al 100%.

Y es que  lo que ocurre detrás no se basa sólo en prendas, sino en el número de personas que también se encarga de mostrar las propuestas de cabello acorde a la colección de cada diseñador. En esta edición fue Caoba de Alexis Carballosa la premiada, con un trabajo impresionante en los tocados y maquillajes. También destacan el colorido de Eugenio Loarce, y los impresionantes y marcados maquillajes de Alejandro Resta. En esta edición, como en otras anteriores, ha sido el equipo de Bobbi Brown el encargado de poner el color y la magia a los rostros de las modelos y los chicos para la próxima temporada Spring/Summer 2015.

Pero sin duda alguna lo mejor del Backstage es ver a los modelos, que al final se convierten en personajes en la pasarela intocables, profesionales y lejanos a las emociones, cosa que desaparece totalmente al otro lado de la pasarela: bailes, risas, saltos, nervios y mucho más se respira cuando los focos no están sobre ellos. Éste es sin duda alguna el mejor momento para capturarlos, hacerles fotos y disfrutar de las personas que son, porque a fin de cuentas, la moda no son sólo prendas, son personas.