Aprovechando las rebajas, un amigo mío se gastó una indecente cantidad de dinero en dos pares de zapatos que, por cierto, no estaban rebajados. Esto mi hizo pensar, una vez más, en lo que supone una indecente cantidad de dinero en zapatos. Y al final siempre llego a la misma conclusión: Un zapato no es caro o barato por su precio, sino por su calidad y potencialidad de uso.

Zapatos buenos

Un zapato de 20 euros puede ser muy caro si se rompe la segunda vez que te lo pones o si te lo compras para usarlo una sola vez, y uno de 500 puede ser muy barato si te dura 20 años con una puesta semanal.

Así que la indecente cantidad de dinero que se gastó mi amigo en zapatos ya no me lo parece tanto. Porque se compró dos pares de BUENOS ZAPATOS.

Unos buenos zapatos Tods

Y es que dentro de los zapatos que un hombre de verdad se debe comprar, están los BUENOS y los MEJORES.

Los BUENOS los tenemos, por regla general, a partir de los 300 euros. Church’s, Tod’s, Mark McNairy, Pierre Hardy

Los MEJORES ya pasan de los 500. Crockett & Jones, Edward Green, John Lobb

Los zapatos

Los BUENOS y los MEJORES te los pondrás toda la vida, porque tampoco se la van a jugar en exceso con el diseño, para que no te duren una temporada y después se queden demodé. Aunque las tendencias hay que pasárselas por el forro de manera sistemática, así que si te compras unos Tod’s de camuflaje porque te vuelven loco, que le den a los fashionistas que te miran raro por no ir a la última, porque tu vas feliz y presto a guerrear.

Conclusión, escuchen buena música y compren cantidades ingentes de zapatos. Sean como Imelda Marcos.