Tras la locura de Anel Yaos llegó De La Rue. Una colección sencilla, compuesta por prendas básicas y simples, vestidos strapples y faldas cortas de punto.

Tenía como inspiración la mariposa, la cual a veces aparecía estampada en algunas de las prendas. El inicio se basaba en un estilo deportivo y desenfadado que caracteriza a la firma desde sus inicios, pantalones ajustados de piel y sudaderas. Luego llegaron los vestidos ajustados de Lycra, la piel y el algodón, combinando los tejidos para crear diferentes contrastes entre todas las piezas. Looks completos de un solo tejido o donde se mezclaban varias maneras diferentes, que iban desde lo brillante hasta la piel y los tejidos lisos. Así se mostró la seductora propuesta de la firma.

Butterfly era una seductora sucesión de prendas perfectas para ajustarse al estilo ready to wear, sencillez y trabajo en una mezcla claramente pensada y diseñada para enamorar al público más comercial de la pasarela. Una propuesta fresca donde brilla el desarrollo de la colección salida a salida. Piezas con una gran opción comercial y que muestran las diferentes opciones ready to wear que se pueden mostrar en una pasarela. En la colección pudimos ver mezclas deportivas y cortes asimétricos que lograron brillar a lo largo de la sucesión de piezas, vestidos y seductoras minifaldas.

El negro y dorado fueron los reyes de toda la colección donde cada salida parecía lista para ser llevada al sector comercial, algo muy necesario en la actualidad para el sector de la moda comercial monopolizado por grandes marcas.

Fotografía: Francesc Juan