Cuando las alarmas saltaron sobre los cambios que llegarían a la firma francesa nadie esperaba encontrarse con lo que sería quizás uno de los hechos más importantes de los últimos años en el mundo de la moda. John Galliano volvía oficialmente al mundo de la moda tras 4 años fuera, junto a la firma con más secretismos de la historia. Hoy sería la primer muestra oficial de lo que estaba pasando dentro de la firma. 100 invitados, batas blancas y una supuesta prohibición: “NO PHOTOS! Not social media about any aspect of the event”. Para que a los dos minutos de comenzar el desfile #MargielaMonday, el hashtag oficial terminará inundando todas las redes con todas las fotos del desfile. Esta vez era justo y necesario violar la ley. El mundo necesitaba saber qué ocurría. Eclecticismo, elegancia, decontructivismo y sobre todo espectacularidad resumen de forma muy pero que muy corta la vuelta de uno de los diseñadores más grandes de la historia.

No se puede negar que, pese a sus fallos, la moda, es algo que Galliano controla a la perfección. El concepto de cambio trasladado a las prendas. La reinvención de la máscara y la teatralidad de las prendas terminan demostrando que hay mucho que hacer aun en el mundo de la moda con artistas como él. Desde shorts con transparencias, hasta abrigos bordados, pasando por la teatralidad del rojo o los prints animales nos muestran la versatilidad de la firma. “Muy Galliano y muy Margiela”: así podríamos definir la colección de Haute Couture del diseñador a grandes rasgos. Pero son las piezas finales de corte masculino, y los vestidos limpios y de cortes geométricos, los que muestran la imperfecta perfección que siempre encontramos en un desfile de Margiela.

El cierre era lo más esperado, nunca nadie ha puesto cara a los diseñadores de la firma, ya que la misma se define como un colectivo, pero esta vez, contrariando todas las políticas anteriores de la firma, aparecio solamente a un diseñador, tan atormentado y tan grande como siempre, enfundado en una bata blanca, como uno más de los integrantes de la “Maison”. Pero incluso para ellos, John nunca será uno más. Galliano es, quizás, uno de los diseñadores más grandes de los últimos tiempos y eso es algo que no se puede ocultar tras las bambalinas, porque los artistas han de ir siempre a su lugar natural: el escenario.

Larga vida a Margiela, larga vida a Galliano.

Photo: Marcus Tondo / Indigitalimages.com

Vía Style.com